20 de Junio 2008

Julio 8, 2008

Visita al Mercado de Santa Caterina

Este mercado fue hecho luego de que el antiguo fuera consumido en un incendio. La estructura pretende simular formas naturales, de manera que sus columnas se retuercen a manera de troncos de árboles o pistilos de flores. El techo ondula y se estalla, exhibiendo un mosaico de colores que aparentan ser las frutas dispuestas para la venta en los puestos del interior -en los que se muestra una estética propia y seductora-. La especialidad de esta arquitectura se debe a la importancia que ocupa el mercado en la sociedad barcelonense, siendo un lugar de interacción y de construcción del tejido social entre comerciantes y residentes. Éstos, en gran parte, son ancianos que conservan esta práctica en la costumbre y que prefieren la cotidianidad y el contacto con sus vendedores de toda la vida, que el trato frío de un supermercado.

Recorrido por El Raval y visita a Alma-zen

Recorrimos el barrio El Raval, empezando por el MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona). Vimos en el FAD (Fundación de Arquitectura y Diseño de Barcelona) una exposición dedicada al diseño de impresos en diferentes formatos, como pergaminos, afiches, libros, coberturas de discos, entre otros.

Luego, tras atravesar algunas calles visitamos la casa de la Fundación Alma-zen, una organización cultural que espera acercar el arte a los pobladores de este barrio, que tradicionalmente es conocido como el barrio chino. Calificativo que se ganó al albergar cantidad de comercio e inmigrantes de muchas partes del mundo, no precisamente por albergar a muchos chinos en sí.En el medioevo estuvo entre dos murallas, situación que lo aislaba e invisibilizaba y que fue aprovechada para mantener en él todo lo que no debía ser visto: pobreza, miseria, enfermedad. Durante la Revolución industrial se superpobló, sirviendo de vivienda para las multitudes obreras y de establecimiento de fábricas.

La historia del barrio se termina de forjar durante la dictadura de Franco, que respondió con dureza a una revolución obrera. Muchos lo abandonaron, situación que, terminada la guerra, atrajo a muchos inmigrantes.

Uno de los proyectos principales de Almazen fue la expresión del barrio a través del arte, en un proyecto que llamó “La vida de las parábolas”, en el cual el sector se pobló con pancartas, instalaciones y graffittis que expresaban el sentir de todos los vecinos, generando dinámicas de comunicación y de apropiación del espacio a través del discurso colectivo. Además de esto, hoy tienen talleres y actuaciones de Clowns, entre otras actividades.

Se puede encontrar más información en el sitio web de la asociación: www.almazen.net

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